Un sueño tangible

Hace más o menos un año volví a retomar la escritura. Como ya había escrito en otra entrada, siempre me había gustado hacerlo pero por diversos motivos lo había dejado de lado. La necesidad de sacarlo todo me empujó a volverme a enfrentar al folio en blanco. En agosto terminé de escribir una novela que está guardada en el pc e inmediatamente me puse con “Buscando tu aprobado”. Comencé a darle forma en el blog y rápidamente un grupo de 5 personas (maravillosas todas ellas) comenzaron a animarme, escribirme bonitos mensajes y apoyarme a lanzarlo como novela. La verdad es que la forma de publicación del blog era súper incómodo, sobre todo para aquellas personas que se incorporaban. Estuve a punto de tirar la toalla pero gracias a aquellos mensajes que perduraron y a que nuevas personas se unieron a ellas, hicieron que finalmente me decidiese a sacar la novela.

Horas y horas de corrección (y las que quedan, ¡malditas comas y tildes que se escaparon!!!),  mandando cosas para que leyesen, revisasen…parecía interminable. Y todavía sigo cambiando cosas. Espero que llegue el día en el que esté perfecta…

Y cuando ya estaba todo listo tocaba enfrentarse a subir la novela. Os prometo que el primer día que me puse con ello dije “esto no es para mí” pero ahí estaba una maravillosa persona para contestar mis emails kilométricos y mis chicas para animarme en que yo podía: “venga rubia, tú puedes”. No me he vuelto morena de milagro… pero un poco negra si que me he puesto. Gracias a ellas Susana y Alba se están colando en la vida de otras mujeres maravillosas.

Tantos y tantos meses de locura para que por fin pueda estar ahí. Me fue imposible no emocionarme cuando lo vi en Amazon. Mi novela…disponible para todos… puffff, la piel de gallina.

Como veis es imposible que esta novela hubiese visto la luz sin esas personas que a empujones me ayudaron a sacarla. Podría decir muchas cosas pero la única palabra que repito una vez tras otra es GRACIAS. 

Gracias a quienes confiastéis en mí.

Gracias a quienes habéis comprado la novela y me habéis mandado vuestras impresiones.

Gracias a quienes me mandáis fotos leyéndola.

Gracias a quienes dejáis mensajes en Amazon con vuestra opinión.

——————————————————————-

Aquí dejo una recopilación del link de Amazon,  del booktrailer que hice y de la lista de reproducción de Spotify.

Link de compra en Amazon:    https://www.amazon.es/dp/B07BPD5JDW

Booktrailer:  https://www.youtube.com/watch?v=AlsWADUR-a8

Playlist Spotify:  https://open.spotify.com/user/hydrarosis/playlist/3Jx59lfkFk6Oc3ubNoaLxR?si=NgjRyjJOQY2XvrJFcJkv0w

Anuncios

8 de marzo de 2018

Antes de irme a dormir con una gran sonrisa os dejo un cuento.

—Hoy te voy a contar un cuento.

—¿Es bonito?

—Bueno, tú escucha y después me lo dices.

—Vale.

—Hace mucho tiempo, vivía una niña en un pequeño pueblo. Era una niña despierta, con grandes inquietudes y cuya pasión era leer todo lo que caía en sus manos. Sin embargo, su madre le tenía prohibido hacerlo. Siempre le decía que los libros no traía nada más que cosas malas. Que si quería dejarse la vista en algo, lo hiciese en sus labores para que el día que tuviese su marido pudiese atenderlo como se merecía. Le decía una vez tras otra que si no servía para cuidar a un hombre, acabaría sola y abandonada.

—¡Qué triste!¿Y qué pasó?

—La niña creció y quiso estudiar una carrera. Pocas mujeres lo hacían pero ella tenía capacidad de sobra. Llegó a casa y le dijo a sus padres que había sido elegida para poder seguir estudiando y que podría ir a la universidad por sus notas. Sus padres se negaron rotundamente y le dijeron que se dejase de tonterías. Para ellos la universidad era un lugar de perversión donde hacía mujeres desviadas que se creían todo lo que venía en los libros. Por eso, la protagonista de este cuento desistió y comenzó a coser en la tienda de su madre. Se hizo un carnet de biblioteca sin que su madre lo supiese y cada noche leía debajo de las sábanas con una linterna que había podido encontrar por casa. Soñaba con los mundos de los que hablaban los libros y le costaba diferenciar lo que era verdad de lo que no. Aprendía fechas, conocía la vida de personajes importantes de la historia y cada día era una mujer más sabía.

—Sigue, ¿le paso algo bueno?

—Llegó una época donde muchas mujeres comenzaron a trabajar. A ella la llamaron de una empresa para hacerlo junto con su hermano. Era un buen trabajo donde se sentiría realizada, con unas amigas y con una independencia económica que quizás le permitiese estudiar en futuros años. Su sueño era ir a la universidad.

—¿Y fue? —La niña preguntó con una gran sonrisa al ver que aquella triste historia podía cambiar.

—No. Sus padres no se lo permitieron. Ella se negó a plantarles cara y siempre se arrepintió de ello.

—Pero, ¿de qué año hablamos? ¿Siglo XVIII?

—No, tan solo hace 50 años de esto.

—No me gusta esta historia. No tiene final feliz.

—No para ella, pero sí para su hija.

—¿Para su hija?

—Sí. Esta mujer tuvo una niña. Esta hija pudo leer todo lo que le dio la gana, aprendió idiomas, viajó, estudió en la universidad, trabaja y es independiente. Su hija fue el reflejo en el río que ella siempre quería haber visto y nunca pudo.

Esta historia es la vida de mi madre. Una persona luchadora que siempre quiso ser la mujer que no le dejaron. Creo que hoy es un día de fiesta, de celebración, así como de lucha y de esperanza. Ojalá este texto que he escrito hubiese sido un cuento inventado, pero no. Existió y no debemos permitir que siga ocurriendo. Por eso son necesarios los días como hoy.

Desde que tengo uso de razón mi madre siempre me repetía una vez tras otra que no podía depender de un hombre, que debía formarme y que tenía que ser una mujer con las cosas claras. Yo soñaba con las escritoras que habían cambiado el mundo, con las que consiguieron que votásemos, que llevásemos pantalones y que luchásemos por ser nosotras sin tener que vivir a la sombra de un hombre.

Hoy me he emocionado con lo que he vivido en las calles, esas manifestaciones multitudinarias que siempre había leído que habían ocurrido en grandes ciudades de mujeres que llevaron golpes, insultos y malas caras por querer cambiar el mundo en el que vivían. Hoy más que nunca me siento orgullosa de mi madre, que siempre trabajó duramente para darme la mejor educación y me siento orgullosa de ser mujer.

¿Sabéis como lo he celebrado además de tomando la calle? Tomándome una cerveza. Mi madre nunca se pudo tomar una con su padre, ni con sus amigas, porque no era propio de una mujer beber y mucho menos un día entre semana. Yo hoy he alzado una cerveza bien alto, he dado un trago y me ha sabido a cambio, a futuro, a esperanza… Me ha sabido a algo que nunca antes había probado pero había visto y admirado durante años y años.

Gracias mujeres, por no rendiros, por seguir gritando, por seguir luchando. Por todas nosotras.

Captura de pantalla 2018-03-08 a las 23.32.14

Buscando tu aprobado

portada

¿Puedes enamorarte de tu profesora de lengua solo por como transmite su asignatura? Alba, la protagonista de esta historia, se hace esa pregunta cuando conoce a Susana.
Todos sus planes de encontrar al chico perfecto con el que casarse, formar una familia y ser tremendamente feliz quedan olvidados cuando una joven profesora de lengua se va colando en su vida, haciendo que su mundo gire como nunca lo había hecho.
Aunque en un principio Alba trate de autoconvencerse de que siente una profunda idealización, poco a poco descubrirá que hay algo más. Lejos de amilanarse y olvidarse de ella, decide jugar todas sus cartas para acercarse a su profesora, tratando de derribar los muros internos que ha creado para ella misma y acabar con todos los que surgen a su alrededor.

«Si Susana era un error en mi vida, necesitaba estar equivocada siempre.»
Alba

Proximamente en Amazon.